Escenas Eliminadas



Abre de negro, y el humo lo inunda todo.

No puedo ver donde estoy, pero trato de avanzar, tropezándome continuamente con el suelo desigual y abrupto. Un zumbido retumba en mi cabeza, y apenas puedo distinguir lo que oigo mas allá del zumbido. Un estruendo, creo que hay gritos, pero ni siquiera estoy seguro de que sean voces.

Me tropiezo de nuevo, y freno, incapaz de recordar porque estaba tratando de moverme. Estoy cansado. Siento picores por los brazos y piernas y trato de rascarme. Al hacerlo me doy cuenta de que algo recubre mi mano derecha. Trato de centrar la vista, de concentrarme, y me miro la mano, una venda ensangrentada cubriendo donde solían estar mi indice y pulgar. Hay rastros de sangre seca, pero realmente no siento dolor. ¿Cuando ha pasado esto? Al ir a tocar la venda, me doy cuenta de que tengo un arma en la otra mano, y que la piel de mis brazos esta al rojo vivo.

Trato de mirar alrededor, y veo que el humo esta comenzando a disiparse. Frente a mi veo la torre del Miguelete. Recuerdo haber amanecido un día en aquella plaza, tumbado en un banco junto a alguien, y preveer que el alumbrado de la plaza se iba a apagar al ver los focos que iluminaban la torre apagarse unos segundos antes.

Ya no hay focos, y la torre esta desmoronándose poco a poco, como si se tratara de una falla que se resiste a arder, que aguanta mientras el publico ovaciona. Pero aquí no hay ovaciones. Veo como la gran campana cae, rebotando contra los muros que hay mas abajo. Creo oír el repicar del cimbel al caer, pero posiblemente sean imaginaciones mías. El zumbido persiste, y los ruidos siguen sin ser nítidos.

Abre plano, y una imagen vale mas que mil palabras, como se suele decir. El humo se disipa, y ya no tengo dudas sobre que son los ruidos que hay más allá del zumbido. Veo a gente tendida por el suelo, ensangrentada, algunos gritando de dolor, aunque no logre oírlos, otros con los ojos glaucos, muertos en el suelo. El suelo no era abrupto, sino que había estado avanzando sobre los cuerpos de aquellos que no habían tenido tanta suerte como yo.

Siento nauseas, pero creo que no es por el terrible espectáculo. No es por mi sentido del olfato, que comienza a recuperarse de manera violenta, obligándome a reconocer el olor a carne quemada. No es por la sangre, y la muerte que me rodea. Es algo dentro, algo que no había notado antes. O quizás si, pero no en este orden. Todo comienza a ser muy confuso.

Alguien se acerca hacia mi. Una figura corpulenta, que se recorta contra el humo, por encima mio. Lleva el rostro oculto tras un cristal, y puedo notar su indecisión. Sus pasos no firmes, y sujeta el arma en sus manos falto de convicción. Pero entonces todo cambia, y noto en su lenguaje corporal que ya no ve a un herido, victima de lo ocurrido. Ve a alguien con un arma, justo frente a el. Veo que levanta el arma, y el zumbido y las nauseas comienzan a incrementarse, y la imagen se vuelve difusa.

Efecto de distorsión, fundido a negro y siguiente escena.


Ext. Noche. Plaza del Ayuntamiento.

¿Es esto un flashback? No estoy seguro de si es el principio, o el final. La gente me empuja hacia delante, y miro alrededor, buscando una manera de salir, de detenerme y evitar que me lleve la marea humana. Pasamos por delante de un viejo kiosko, y aprovecho la división que crea para guarecerme en el por un momento, logrando atravesar el trecho que hay entre el kiosko y la pared, y la salida a la calle perpendicular. Corro huyendo de la multitud, tratando de evitar verme involucrado. Me detengo a respirar. La manifestación continua, dirigiéndose a la Estación del Norte, a la puerta del Luis Vives.

Yo necesito parar un momento. Me apoyo en las rodillas, y pestañeo. Diez dedos.

O sea, que es un flashback. Mis recuerdos están desordenados, pero noto que hay algo ahí. ¿Cual es el tiempo narrativo? ¿Cuando comienza todo?

Recuerdo la explosión. O al menos parte. Y luego, un borrón, un montón de escenas eliminadas. ¿Donde estoy en la historia?

Un grito me llama la atención. A mis espaldas la turba de gente enfurecida sigue avanzando. ¿Fue así como ocurrió? No recuerdo haber salido. Pero el grito no viene de la gente, sino de mas adelante. Una chica, peleándose con un par de tíos en un portal. No hay nadie por aquí, todo el mundo esta en la plaza. Y es una calle pequeña. Escondida. Están intentando meterla en el portal, tapándole la boca, amenazándola con unas tijeras de podar.

No es así como ocurrió. No la primera vez. Pero puede que si la segunda. O la tercera. Esta tarde la recordaba. Este momento. Aquí yo debía estar en primera fila. Frente a la policía.

Pero ahora estoy aquí, y estoy avanzando hacia el portal, corriendo para llegar antes de que se cierre la puerta, y antes de que se adentren en la oscuridad del rellano. Flexiono los dedos, y me pregunto si es ahora. Me pregunto si puedo cambiarlo.

Me pregunto cual sera la siguiente escena. O si en realidad sera la anterior.











Cosas


Dicen que todas las cosas buenas tienen final...

Y posiblemente sea solo cosa mía, pero cuando oí por primera vez esa frase, mi primera reacción fue temer que eso implicara que las malas no acaban nunca.

No me lo tengáis en cuenta. Era joven, e inocente, y aún no había tenido muchas cosas, ni buenas ni malas, en las que basar mis opiniones. Mi experiencia se limitaba a las cientos de historias en las que me sumergía cada tarde en la biblioteca municipal, en los libros que devoraba, escondido en los sillones que había al fondo de la sala, en el recodo donde la sección de ciencia ficción y fantasía se encontraba con la puerta del baño. A veces me pregunto si aquella disposición iba con segundas...

Me encantaría decir que era un chaval que no hacia ascos a ningún libro, pero la verdad es que mi horizonte era muy limitado. Francamente, para mi aquella sección estaba en el lugar ideal, alejada de narrativa histórica, novela negra o, dios no lo permita, culebrones románticos. Aunque reconozco que los volúmenes de recopilación de fotonovelas me resultaban fascinantes.

Si, mi educación en cuanto a las “cosas” estaba muy limitada en aquella época, pero en aquellos libros ya comencé a descubrir algunas de ellas. El terror, la incertidumbre, el dolor, el amor, la muerte... Todo aquello estaba allí, metido en aquellas paginas, oculto entre temas mas afines a mis inquietudes de la época... Naves espaciales, dragones, planetas errantes, robots, magia, viajes en el tiempo... Y sin saber muy bien como, mientras disfrutaba con lo ultimo, aprendía de lo primero.

Claro que todo aquello no eran mas que fantasías... Eran palabras atrapadas en las paginas y, sin duda, la vida real no era así. Sabia a ciencia cierta que no había naves espaciales ni dragones, y que tendría que esperar unos años antes de que los coches condujeran solos por las calles y pudiéramos ir a clase con mochilas cohete. Pero de esos otros temas, de los ocultos tras las tramas fantásticas, de esos no estaba tan seguro.

Creo que tarde en que me pasaran cosas mas que otros chavales de mi edad, porque siempre fui mas tranquilo, más retraído. Era el amigo del chico popular, uno de los ratones de biblioteca del colegio, y miembro del equipo B de voley. Pero siempre tenia un libro a mano.

Y cuando por fin comenzaron a pasarme cosas, seguí teniéndolo, y comencé a entender un poco mas aquello que había leído. Los libros te dan algo, unos cimientos, una base que tu mismo rellenas con tus ideas, con tus experiencias y con tus esperanzas. Pero es la vida el ingrediente final. Y esas cosas que hacen que, sin apenas darte cuenta, dejes de ser tan niño poco a poco.

Y si, te das cuenta de que las cosas buenas tienen un final. Y las malas, por fortuna. Pero como cuando lees un libro, cuando terminas con los dragones, y el amor, y las naves espaciales, y la muerte, y los viajes en el tiempo y la tristeza, tan solo necesitas coger un nuevo libro. 

Comenzar una nueva historia. Descubrir una cosa nueva. Y sea buena o mala, sabes que aprenderás de ella. Y posiblemente termine en algún momento. Y posiblemente sea el comienzo de algo nuevo.

Porque todas las cosas, buenas o malas, tienen un final... seguido de un nuevo principio...

Los libros que no te di


Hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, solía aprovechar el Día del Libro no solo para comprarme algún libro al que le tenia echado el ojo, sino también para regalar a ciertas personas especiales aquellos libros que creía que podrían disfrutar. De eso ya hace mucho tiempo, y de todas maneras siempre me quedaba con ganas de poder hacerlo con mas gente.

Estando como están ahora las cosas, mis posibilidades de regalar libros están bastante limitadas, pero hoy me he puesto a pensar en ciertos libros que serian perfectos para ciertas personas. Así que me he decidido a tratar de hacer un listado, y de al menos lanzar una idea al aire, una sugerencia de un libro que podría, quizás, interesar a esos amigos.

Lo que sigue no es una lista completa ni concluyente, pues hay mucha gente a la que para poder elegir un libro necesitaría más tiempo, pero son algunas de las ideas que me han ido surgiendo mientras estaba dándole vueltas a este articulo.

Sol: Empezamos por ti, porque en cierto modo todo esto es culpa tuya. Creo que Jonathan Strange y el Señor Norrell te encantaría. Es denso, y en algunos momentos se hace difícil de leer, pero la autora logra crear una Inglaterra mágica llena de maravillas y magia, con una profundidad y riqueza como he visto pocas.
También te hubiera regalado Las Puertas de Anubis. Porque no puede ser que a estas alturas no hayas leído aun nada de Tim Powers. Inconcebible. (Y si, significa exactamente lo que creo que significa)

Julia: Mmmm, me resulta muy tentador plantear El Prisionero del Cielo, porque me descubriste a Zafón con La Sombra del Viento, pero a los dos nos dejo un poco fríos El Juego del Ángel. Y lo tengo complicado, porque otros libros que se me ocurren que te gustarían ya te los has leído casi todos o casi. Descubrirte autores es divertido. A falta de que te leas El Camino delos Reyes (¿o ya lo has hecho?) una propuesta que se sale de lo habitual seria Spin. Es ciencia ficción, que no sueles leer, pero tiene unos personajes tan interesantes que creo que podría gustarte.

Vicente Ruiz: Si por mi fuera, mi regalo para ti seria The Encyclopedia of Fantastic Victoriana de Jess Nevins, porque se que te haría muy feliz, y le sacarías mucho jugo a la hora de sacar ideas para tus “novelettes” steampunk.

Carla: Nación. ¿Te lo has leído ya? ¿Aún no? ¿A que esperas? Pratchett, suavizando un poco bastante el tono humorístico de sus libros y contando una historia muy emotiva que es una delicia de leer.

Rubén del Busto: Makers, de Cory Doctorow. Quizás también te pegara algo de Steampunk, pero creo que la filosofía que hay detrás de la novela te podría resultar interesante.

Lau: Tu y yo no leemos las mismas cosas, pero aun así hemos logrado encontrar elementos coincidentes de vez en cuando, aunque mas en cine que en literatura. Y creo que El Tango de la Guardia Vieja, de Reverte, te encantaría. Reverte sigue escribiendo como solo el sabe, y consigue transmitir una melancolía y un sabor a alma vieja que a veces asusta. Una autentica delicia.

Carlos Cosa: Chico, tienes que leerte los libros de James S. Corey, Leviathan Wakes. Ciencia ficción hecha como dios manda, entretenido a más no poder, y con un desarrollo de la historia que va para largo, aunque vaya cerrando arcos arguméntales en los libros.

Tina: Que tremendamente complicada eres, leches. Y no porque no sea fácil pensar en libros que puedan gustarte. Es porque es difícil no pensar automáticamente en libros llenos de zombies. A veces parece que mas que un gusto sea un modo de vida. Así que pensando en zombies, pero saliendo de lo habitual, te recomendaría Boneshaker, una novela steampunk donde de pronto te salen zombies, casi a traición. Con tu afición por Matrix también se me pasa por la cabeza Halting State, de Stross, aunque eso ya casi es hilar muy fino…

Sara: Aquí podría recomendarte montones de libros de fantasía que deberías leer. Pero lo primero que se me ocurre, realmente, son libros de Elige tu Propia Aventura, tipo Lobo Solitario o los de Fighting Fantasy… Para ir controlando el mono entre partida y partida…

Pepe: La Guía del AutoestopistaGaláctico. Puede que ya lo hayas leído. Muy muy probable. Pero con tus ires y venires por el mundo tienes que estar preparado para cualquier cosa. Y tener siempre la toalla a mano.

Dani: No sabría por donde tirar contigo. Me has confesado haber leído libros que jamás me hubiera imaginado que te leerías al conocerte, así que no se si podría atinar contigo. Creo que encontrarías los libros de Soulless divertidos, pero igual puede ser que los encontraras irritantes. (Así que léete Elantris)

Maria: A ti Halting State, sin duda alguna. ¿Una novela que empieza con el robo de un banco virtual por una panda de orcos sanguinarios en un juego de rol online multijugador? Solo falta que te lo hubieran dedicado…

Isi: Otra que se me antoja difícil, porque también lees una barbaridad, así que cualquier cosa que se me ocurra seguramente ya las leído. La mejor alternativa que se me ocurre seria regalarte aquel Historia general de los piratas de Daniel Defoe que te deje un día y que tarde muuuucho tiempo en recuperar.  

El Trono del Rey


La primera lección que uno aprende es a mirar hacia abajo.
Es una simple cuestión de supervivencia. Si no eres capaz de mirar abajo y aun así seguir adelante y hacer lo que haga falta, no tiene sentido aprender la segunda lección. Tienes que mirar a la muerte y que no te afecte.

Uno no se presenta voluntario sino que es elegido. Puede que te hayan estado vigilando, o que hagas algo que les llame la atención. O alguno de sus informadores les de el chivatazo. Quizás simplemente estés en el lugar adecuado en el momento justo. Pero cuando llega el momento, la primera lección siempre es la misma.

Uno de los Ancianos te pide que le acompañes, y te lleva por lugares que nunca habías visto. Hendiduras en los muros, escaleras ocultas, pasarelas oxidadas y abandonadas. Hay todo un entramado que une el suelo con el cielo de la ciudad. Y muchas maneras de llegar a sitios a los que no deberíamos llegar.

Y en esa primera lección, tras muchas horas dando caminando por lugares escondidos, dando en apariencia mil vueltas antes de llegar a tu destino, te llevan a la torre más alta de la ciudad.

El Trono del Rey.

No me preguntes como lo hacen. Solo los Ancianos saben el camino, y estoy bastante seguro de que las muchas vueltas que das para llegar al lugar solo son una distracción, una manera de evitar que nadie mas tenga acceso. No todo el mundo supera la primera lección, a pesar de ser digno, y no todos son dignos, a pesar de superarla. Por ello el camino siempre es un secreto, y solo cuando uno se convierte en Anciano aprende el autentico camino.

La ascensión se hace eterna. Las escaleras y caminos que recorres llevan muchos años abandonados, y están totalmente a oscuras. El Anciano que te acompaña siempre lleva consigo una luz de brida, pero la mantiene apagada en la medida de lo posible. Son artefactos caros, y complicados de recargar, por lo que no suele merecer la pena gastarla en exceso. Así que debes aprender a avanzar en tinieblas, al menos hasta que llegas a la cima.

No sueles darte cuenta hasta que ya casi estas allí. Giras una esquina y de pronto una luz invade el corredor, y te ciega momentáneamente. Apenas puedes distinguir la silueta del Anciano delante de ti, avanzando rápidamente, extendiendo sus brazos, acogiendo el calor del sol y respirando profundamente.

Avanzas hacia el, tapándote los ojos hasta que se vuelven a aclimatar a la luz, y sales al exterior. El cansancio te atosiga y te pide que descanses, que te tumbes allí mismo y duermas. Pero el impulso desaparece cuando te das cuenta finalmente de donde estas.

La fisura por la que has salido al exterior esta excavada en lo que parece una gigantesca aguja de roca que asciende al cielo. La salida casi parece accidental, pero en realidad te encuentras en lo que parece una especie de terraza, una pasarela que rodea la gigantesca aguja. Y cuando te acercas al borde, a solo unos metros, te quedas sin respiración, el aire abandonando tus pulmones súbitamente.

A tus pies esta la ciudad, Espolón  como muy poca gente puede verla. Desde allí puedes distinguir el caótico entramado de las calles, que no parecen seguir un patrón pre-establecido, sino haber crecido de manera gradual y caótica. Pronto comienzas a distinguir algunos de los puntos de referencia básicos a la hora de recorrer las calles. La Universidad Arcana, con sus torres enroscadas y los arcos irregulares que la rodean. El Puerto Alto, a lo lejos, dando a la Hondonada Norte, con el tráfico continúo saliendo y entrando en los Ascensores. La vieja Casa de la Guardia, en otro tiempo de aspecto solemne, pero ahora medio derruida tras el ataque de los Golems de piedra de hace unas semanas.

Y las ocho Torres Dragón, repartidas por diversos puntos de la ciudad, extrañas construcciones de forma curvada que se mantienen en pie gracias a magia más antigua que la propia ciudad. Y es entonces cuando te das cuentas de donde estas. Porque las Torres Dragón son increíblemente altas. Y tu estas mas arriba todavía. Y solo hay un sitio en toda la ciudad que sea mas alto. Solo el Trono del Rey.

En ese momento el Anciano se acerca a ti sigilosamente, y cuando le miras, cuando lee en tus ojos la comprensión de donde estas, entonces es cuando sabe que has superado la Primera Lección.

Lo sabe porque estas sonriendo.

Estos días estoy dedicándolos a escribir un relato corto para presentarlo a una antología de fantasía. Para ello he recuperado algunas ideas que tenia como parte de una ambientación de una campaña de rol, recuperando un concepto que desarrolle para una historia que nunca llegamos a jugar. (Más info en la Guía del Freeky Galáctico)

La verdad es que hace tiempo que no escribo nada que sea excesivamente largo, y había dejado la ficción bastante abandonada en estos últimos años. Desde navidades estoy retomando el tema, escribiendo cosillas puntuales, algunas de las cuales he ido publicando aquí, pero todas ellas breves.

Esta historia esta siendo un desafió por varias razones. La primera y mas obvia es que la estoy escribiendo en ingles directamente, pues la antología a la que quier mandarla es en ingles. Y aunque estoy seguro de que estoy cometiendo fallos que no soy capaz de ver cuando estoy inmerso en la historia, la verdad es que me esta resultando muy ameno. Volviendo sobre mis palabras de vez en cuando me doy cuenta de algunos errores de expresión  y alguna colada de tiempos verbales, pero por norma general creo que tiene que ver mas con que escribo a altas horas y el sueño hace que no este tan atento como debería en ocasiones. Y aun asi, creo que no lo estoy llevando mal. 

De cualquier modo esto me lleva al segundo desafió  Tengo un limite mas o menos flexible de 7500 palabras, pero ya voy por las 4800 y aun no he llegado a la parte de acción real. Calculo que la historia se me va a quedar en las 9.000/10.000 palabras. De momento no me estoy estresando por ello, contando la historia como necesito contarla. Pero tengo claro que cuando acabe tendré que dar marcha atrás y revisarla y reescribirla. Y si he de ser sincero, no suelo hacerlo. Por lo general suelo escribir de un tirón  y revisar sobre la marcha, tratando de asegurarme que todo esta en orden antes de continuar, e incluso volviendo atrás y reescribiendo antes de proseguir. Pero nunca había tenido un limite impuesto, por lo que esta vez he decidido enfocarlo de otra manera. 

Estoy usando la plataforma de 750 Words para tratar de mantener un ritmo regular, y escribiendo alrededor de 760-100 palabras diarias, aunque al llegar al fin de semana me encontré con que había llegado a un punto muerto del que no sabia muy bien como salir. Así que en lugar de seguir con la historia escribi la Rabieta sobre Feedly, y al día siguiente este pequeño relato que os presento ahora.
Esta ambientado en Espolón  que es la ciudad en la que se desarrolla la historia del relato largo, aunque finalmente la haya nombrado Talon en ingles. La historia que presenta poco tiene que ver con lo que se narra en el otro, sino que se trata de una pequeña introducción a la ciudad, y forma parte de otra de las ideas que estuve barajando usar como base para el relato.

Una rabieta tecnologica: Porque Feedly me saca de quicio


Todo el tema del cierre de Reader me ha fastidiado bastante, pues es una herramienta que utilizo bastante, y que es tremendamente útil, sencilla y potente.
Puedo comprender las razones de cerrarlo, pero eso no quita que de pronto me he quedado en la estacada, sin una aplicación que pueda cubrir el hueco que deja Reader.

De momento parece que el mas popular para ello es Feedly, y es la herramienta que me he instalado y que estoy usando. Y tiene algunas cosas interesantes, pero tiene otros fallos que me resultan especialmente molestos, y que hace que no pueda ver a Feedly más que como un parche temporal hasta que alguien proponga una solución mejor pensada.

  • Login: Es horrible. Cada dos por tres se deslogea solo, y te pide de nuevo clave, o que le des al botón de conectar con Reader, que suele hacer de manera automática. Pero es molesto y tedioso. A veces basta con salir y volver a entrar, y vuelve a la configuración normal como si nada.
  • Reinicio: Si te llega una llamada, o un mensaje o alguno de los otros apps se activa, de pronto tienes que volver a empezar de cero, y a menudo ni siquiera ha dado por leídas las ultimas entradas que has visto. Teniendo en cuenta la cantidad de veces que ademas se deslogea solo, es enervante. Ademas, imagino que por la saturación repentina por el éxodo de Reader, los mensajes de Feedly Saturado son constantes…
  • Edición de feeds: Aún no he encontrado manera de mover los feeds de categoría. Al parecer la única opción que tienes con los feeds, una vez añadidos, es borrarlos.
  • Compartir: En apariencia tienes muchas opciones para ello, e incluso puedes poner un botón de acceso rápido a Facebook, G+ o Twitter para compartir directamente. El como funciona una vez en la interfaz del sistema no se hasta que punto depende de ellos o de las redes sociales originales, pero por ejemplo en Facebook solo puedes compartir en tu propio muro, olvidate de compartir en un grupo o un mensaje personal. Ademas, volviendo a los primeros dos problemas, por lo general cuando compartes algo al intentar volver a la aplicación se reinicia de cero. Otra vez.
  • Seleccionar texto. Nada, cero zit, niente… No parece haber forma de hacerlo. Solo lo he intentado en un par de ocasiones, la verdad, pero es tremendamente molesto, sobretodo si te gusta seleccionar citas de ciertos artículos para guardarlas o compartirlas de algún modo.
  • Navegación: No me refiero a la navegación dentro del propio programa, que funciona bastante bien, con 3 maneras diferentes de mostrar el contenido en pantalla (Titular, Titular con imagen y datos, tarjeta a pantalla completa… sigue sin ser tan sencillo y rápido como los titulares de Reader, pero una vez te acostumbras va bastante bien.) No, me refiero a cuando decides que la interfaz del propio Feedly no te convence para ver el documento, o prefieres ir a la pagina original. Y puedes hacerlo… dentro de Feedly. Olvídate de intentar abrirlo en otro navegador, a no ser que uses la herramienta de compartir, mediante la cual puedes llegar a copiar el enlace… pero si sales ya sabes lo que ocurre.


Son un montón de pequeños y no tan pequeños detalles que resultan muy molestos cuando estas intentado leer noticias y ponerte al día. De verdad que espero que alguien se anime y saque una aplicación decente que supla el hueco dejado por Reader, o que los de Feedly se pongan las pilas y sigan tuneando la aplicación y arreglando los problemas que la fastidian.

Y esta ha sido mi rabieta tecnológica de la semana… Últimamente tengo muchas de esas… Igual le dedico una a Facebook y su mierdplicación de Android, más ahora que se han sacado un launcher de la manga…

La Buena Fe

El tiempo vuela, y así a lo tonto ya hace unos años que conocí a Begoña, aprendiendo, hablando y haciendo cine. Una de las cosas que siempre me impresiono de ella es lo clara que tenia las cosas, y la pasión con la que se enfrentaba a cada proyecto.

La Buena Fe es lo ultimo en lo que se ha embarcado, un cortometraje complicado, divertido, duro y muy critico que comenzara a rodar en breve, y para el que ha lanzado una campaña de crowdfunding que le permita hacer el film en las condiciones que ella quiere, con la calidad que una historia así requiere. Y la verdad es que la campaña ha empezado muy fuerte, con 1/4 del objetivo alcanzado en tan solo 5 días.

El corto tiene un equipazo detrás  y me siento emocionado de poder participar en el proyecto, ya que promete ser espectacular y una experiencia única  Creo que todo proceso creativo es una proceso de aprendizaje, y participar en iniciativas así, tan interesantes, es una oportunidad increíble.

A continuación tenéis el vídeo promocional que la gente de FilmGamers han hecho para la campaña de crowdfunding, así como el enlace a la misma y un texto explicando en que consiste tanto el cortometraje como la campaña de financiación. ¡Uniros!




¿Qué es La Buena Fe?   'La Buena Fe' es un cortometraje de ficción que cuenta la historia de Marisa, una mujer de 35 años que rompe aguas inesperadamente y se dirige al hospital más cercano, donde vive en primera persona la gravedad de los cambios que ha sufrido la sanidad pública en este país.


¿Quién está detrás de este proyecto?   'La Buena Fe', escrito y dirigido por Begoña Soler, cuenta con un gran equipo que trabaja con desinterés e ilusión por hacer cine y, en este caso, quiere ir más allá de la pura producción artística para entrar de lleno en un tema que nos atañe a la mayoría de los ciudadanos. 


¿Qué buscamos?   Ya tenemos el equipo técnico al completo, el reparto, el guión, las localizaciones y las fechas de rodaje. Pero necesitamos lo más importante: el presupuesto. Necesitamos un mínimo de 4.000 €  para cubrir gastos de producción.

¿Cómo vamos a conseguirlo?   Por si nunca habías oído del palabro ‘crowdfunding’, significa literalmente financiación colectiva. Esto quiere decir que, con la ayuda de cada uno de vosotros, por pequeña que sea, iremos recolectando hasta contar con la cifra necesaria. Lo hacemos a través de una plataforma online llamada Verkami, que da mucha facilidad de uso: simplemente eliges la cantidad con la que quieres colaborar y en un clic la envías.
Aquí está el nuestro: PROYECTO VERKAMI ‘LA BUENA FE 


¿Cómo puedes ayudar?   - Mecenazgo: si decides aportar dinero al proyecto, te convertirás en nuestro mecenas. Puedes elegir entre las 9 cantidades que ofrecemos, la más baja 5 euros, la más alta 500. Todas serán igualmente bienvenidas, no sólo con nuestro agradecimiento de corazón, sino que en medida de la cifra los mecenas recibirán como obsequio una recompensa: invitaciones al estreno, al rodaje, DVDs con contenidos extra, tu nombre en los créditos, guión firmado... ¡hasta aparecer como extra!
- Difusión: entendemos cómo están las cosas, así que si te encanta la idea pero prefieres no invertir en ello, siempre puedes mostrarnos tu apoyo con algo que es gratuito. Comparte el enlace con tus amigos, conocidos, cualquier persona o colectivo al que crees que le podría interesar. ¡Haz que el proyecto ruede, esté vivo! 

 ¿Qué condiciones tenemos?   Nuestro proyecto permanecerá 40 días activo desde su fecha de lanzamiento, por lo tanto el 24 de marzo se cerrará. El único requisito importante es que esto funciona como un todo o nada: si alcanzamos (o superamos) los 4.000, los recaudamos. Si no conseguimos el mínimo, perderemos todos los mecenas. 

¿Cómo puedes estar al día del proyecto?   A través de nuestra página de Facebook www.facebook.com/labuenafe y el blog, iremos informando de su evolución y novedades.

La Habitación


Mientras se acercaba a la entrada, B pudo observar como una franja de luz se colaba por debajo de la puerta. Tras tantas casas oscuras como las que había vivido en aquellos años, y en particular el pequeño cuarto en el que había dormido en los últimos meses, con una ventana de cristales granulada y prácticamente translucida que daba a un estrecho deslunado lleno de tuberías, la perspectiva de una casa que tuviera tal cantidad de luz que se pudiera apreciar desde el el pasillo común del piso hacia que B temblara suavemente, ante la esperanza de que lo primero que sintiera cada mañana al despertarse fuera la calidez del sol en su rostro. La encargada, una mujer mayor, encorvada, y con una obvia tendencia a fumar en exceso, hablo entre dientes, con el cigarro prácticamente consumido sujeto en la comisura de los labios, mientras rebuscaba en los manojos la llave de la puerta, que lucia a la altura de los ojos un gastado 48 que en algún momento debió parecer hecho de metal, pero que ahora se podía apreciar de plástico, desconchada hace tiempo la pintura metalizada.
Cuando finalmente dio con la llave adecuada, la inundación de luz hizo que por un momento tuviera que entrecerrar los ojos, sintiéndose transportado a una escena de película, con el héroe a punto de cruzar un umbral a un mundo desconocido, oculto tras una puerta ordinaria en un mundo ordinario. Narnia, Rivendel, Atlantis... La luz lo abarcaba todo, y sus ojos tardaron en acostumbrarse, en comenzar a dar definición a las sombras que poco a poco podía apreciar, formas inciertas primero, objetos cotidianos después. Aunque la sensación de luz cegadora había desaparecido, potenciada brevemente por su imaginación desbordada, no lo hizo la emoción que sintió al contemplar el que ahora no tenia duda seria su nuevo hogar.
Se trataba de una única habitación, increíblemente amplia, con una de las paredes formada en su practica totalidad por enormes ventanales que permitían que la luz del día inundara la estancia. Se acerco a una de las ventanas, que hacia chaflán, y encontró una pequeña mesa, sencilla, con apenas profundidad y con tan solo un par de cajones y una silla, que se extendía la longitud de la ventana, con una vista asombrosa de los frondosos arboles que crecían en el parque frente al edificio. La habitación se encontraba en el punto más alto del edificio, y hacia esquina, por lo que las ventanas tenían una forma muy particular, formando medio hexágono, y haciendo que no hubiera rincón que no recibiera luz. Había algunos edificios a los lados, pero el angulo de la habitación los mantenía en la periferia, siendo aquellos increíbles arboles los que dominaban la vista. No había cortinas. Aquellas ventanas no se merecían ser lastradas por ellas.
Se giro y contemplo el resto de la habitación. Las paredes a la derecha de la puerta estaban repletas de estanterías, de suelo a techo, vaciás, si, pero esperando a recibir a las historias que vendrían, las leídas y vividas, y las que lo serian, eventualmente. Las estanterías eran del todo irregulares, con alturas y anchos variados, caóticos, y con las tablas en varios tonos de madera. Oscuras, claras, nudosas. Parecían haber crecido por si solas, de manera orgánica. Y una vez llegaban a la cama, muy cercana a una de las ventanas, aprovechando un pequeño recodo en la pared, parecían cambiar de forma, como si fueran olas rompiendo contra los ricos, alzándose por encima de la cama, salpicando de libros la almohada.
El lado izquierdo parecía mucho mas mundano, en comparación, pero tenia poco que envidiar. En lugar de estanterías, una de las paredes tenia varios armarios, empotrados en la pared, llegando hasta una segunda pared, en la que se abría una puerta que B suponía que debía dar a un baño. Después estaba la cocina, abierta, no muy grande, con una barra americana, de madera, solida, imponente, sobre la cual flotaba una pequeña estructura metálica, bastante alta, con espacio para utensilios de cocina.
Observo de nuevo a su alrededor, imaginando las vida que podría vivir allí. Estudio donde poner la mesa del comedor para comer y compartir cenas con los amigos, donde poner el sofá en el que leer tranquilamente o ver una película en la pantalla del proyector, como organizar los armarios con la ropa, los recuerdos, los juegos... Imagino que posters de película pondría en los espacios que no estaban ya cubiertos. Se imagino tumbándose en el suelo, respirando y pensando, planeando...
Luego vendrían otras cosas, los problemas prácticos que son ineludibles, las pesadillas de cañerías, calentadores, gas, luz... Los vecinos extraños, los crujidos de madera, y los cortes de agua... Luego vendría la realidad, y el día a día, y las cosas buenas, y las malas. Y las ni lo uno ni lo otro. Pero eso seria luego. De momento B le dio las gracias a la encargada, cogió las llaves y le prometió acercarse luego a hablar con ella. Dejo las maletas junto a los armarios, y saco de la mochila el portátil que iba con el a todas partes. Después se acerco al pequeño escritorio de la ventana, cogió la silla y se sentó, poniendo el ordenador en marcha ante el.
Y sintiendo la calidez del sol en su rostro, comenzó a despertar con cada palabra que escribía.

La llamada

Tienes una vida tranquila. Apacible, sin contratiempos. Trabajas, ahorras lo que puedes, como todo el mundo, das gracias de tener una cierta estabilidad, no como todo el mundo. Tienes algunos amigos íntimos, alguno que otro muy intimo, y pocas complicaciones. Todo eso cambia el día que recibes la llamada.

Estas paseando tranquilamente por la calle cuando un coche pasa a toda velocidad delante de ti, casi llevándote por delante. Por un momento, apenas un segundo, cruzas la mirada con el conductor. Ojos duros, marcados, con una concentración que te asusta. Tiene los ojos claros, color miel. Pero solo transmiten decisión, aun cuando se posan en los tuyos por una milésima de segundo.

El coche desaparece, la vida sigue. El ajetreo de la calle, que parecía haber desaparecido durante unos segundos, vuelve a rodearte. Ves como el coche se aleja, a toda velocidad, temerario, las ruedas causando un estruendo al tomar una curva de manera brusca. Riesgos y peligros que han pasado a tu lado como una exhalación. Pero la vida sigue, y tu sigues con ella.
Entonces suena el teléfono.
El sonido de la canción te saca de tu abstracción, te devuelve al aquí y al ahora. No es nadie conocido, la canción, personalizada para números no memorizados, te lo confirma. Y el mensaje de numero oculto en la pantalla lo confirma. Quizás una centralita, alguna llamada desde el hospital. Cambios en los turnos. Casi agradeces lo mundano del asunto, después de la incertidumbre.
- ¿Rosa Pardo?
La voz no te es conocida, pero confirmas. Te llama la atención el marcado acento, ingles o americano, no sabrías decirlo. Pero desde luego extranjero.
- Si, dígame.
- Me temo que necesitamos su ayuda inmediatamente. Hay un hombre muy mal herido y usted es la persona más cualificada en las cercanías.
- Estaba de camino al trabajo ahora mismo. ¿No esta Sara ahora haciendo guardia?
-Disculpe, pero no la llamo del trabajo. Hay un hombre muy mal herido a dos calles de donde se encuentra usted justo ahora. Desafortunadamente nuestros servicios médicos no podrán estar allí antes de 40 minutos, y para entonces sera demasiado tarde. Necesitamos su ayuda, ahora mismo.
- Pero no entiendo...
-Si hace el favor de dirigirse a la calle Jaén, lo comprenderá en breve. ¿Tiene usted un manos libres?
Sin saber muy bien porque, comienzas a dirigirte a la calle que te han indicado. Debe ser una broma, seguro. Es imposible que nadie sepa que estas aquí, justo en este momento. Quizás el amigo con el que has pasado la noche quiera gastarte una broma estúpida. Pero no, no es posible. Cuando te has ido estaba durmiendo, profundamente. Y sabes por experiencia que cuando duerme así no se despierta fácilmente.

-Si, lo tengo- Respondes mientras hurgas en tu bolso, buscando los auriculares del manos libres.
- Perfecto. Le recomiendo que se los ponga, ya que necesitara poder trabajar sin dejar el teléfono. Le iremos guiando a lo largo de la situación, y si tiene alguna duda trataremos de responderla, dentro de nuestras posibilidades.
- ¿Es esto una broma?
- Le aseguro que no. De acuerdo, al girar a mano izquierda podrá ver un chaflán, y un patio con una puerta entreabierta. Entre y suba hasta el tercer piso.
Ves la puerta, como te han indicado, y al entrar te das cuenta de las gotas de sangre que salpican el suelo, desde la calle, hasta las escaleras. Pocas, muy dispersas, pero recientes. El edificio es antiguo, con una pequeña portería desierta a un lado, y los escalones de mármol, en algunos puntos picado por los años. Te agarras a la barandilla de metal forjado y comienzas a subir, con precaución, evitando las pequeñas gotas de sangre en el suelo.
- Creo que se han equivocado de persona, de verdad. Aquí hay sangre por el suelo...
- Tranquila, Señorita Pardo, no pasara nada, se lo aseguro. Solo necesitamos que proporcione los primeros auxilios básicos al hombre que se encuentra mal herido, como le hemos comentado. Lo suficiente como para que nuestros equipos de emergencia lleguen hasta allí y puedan proporcionarle una cura mas permanente. Es la segunda puerta del tercer piso.
Una parte de ti, una pequeña voz escondida tras la emoción de la situación, trata de hacerte oír que algo raro esta pasando. ¿Como podían saber donde estabas? ¿Como sabían que habías llegado al edificio antes de que dijeras nada? ¿Si pueden verte, si saben donde estas, porque no vienen ellos mismos a solucionar lo que sea que te espera al otro lado de la puerta? Sin embargo la voz no tiene bastante potencia como para superar la sensación de euforia que te bloquea ante cualquier otra sensación. Euforia, emoción, un subidon de energía y entusiasmo ante lo desconocido, ante lo imprevisto. Abres la puerta, y la voz se calla, rendida ante la evidencia. Sea lo que sea que esta pasando, estas dispuesta a llegar hasta el final.
Abres la puerta y entras en la casa, y lo que te encuentras no te sorprende, típica casa antigua de centro, con un aparador de aspecto antiguo en la entrada, un enorme espejo, roto, dándote la bienvenida. Hay fotos en el aparador, viejas fotos de familia, gastadas y descoloridas por el paso de los años. Un ramo de tulipanes mustios se esta secando en un viejo forero azul y blanco, sin agua alguna. Ni un solo ruido sale de la casa.
-Debe entrar hasta el comedor.

De manera inconsciente comienzas a avanzar en puntillas, tratando de no hacer ruido. Te apoyas levemente en las paredes, igual que lo has hecho esta mañana cuando has tratado de no despertar a tu amigo. Sigilosa, sin querer llamar la atención para poder evitar mas contratiempos. Sin embargo, al llegar finalmente a la puerta del comedor el sigilo cede al terror, cuando un grito ahogado sale de tu garganta. Al aparecer por la puerta, te da tiempo de ver a un hombre, recostado sobre un viejo sillón de felpa verde, con una mano tapando con una manta una profusa herida en el costado, tratando de detener la mancha de sangre que invade todo su pecho. En la otra mano sujeta una pistola, que apunta hacia ti al verte llegar, con una velocidad sorprendente para el estado en el que se encuentra. Al verlo, antes de poder pensar nada, has gritado, incapaz de controlarte.
- ¿Señorita Pardo? ¿Se encuentra bien?

El extraño malherido trata de mantener el brazo con la pistola en el aire, pero es incapaz, dejándolo caer poco a poco, mientras trata de forzar la vista, tratando de enfocar su mirada en ti. Pero le flaquean las fuerzas, e incluso la mano que esta taponando la herida con la manta parece perder fuerza. Mientras dejas caer el bolso y te acercas a el rápidamente, toda precaución a un lado, los instintos tomando el control. Apartas con suavidad y cuidado el brazo y la manta para ver la herida durante un segundo, y luego vuelves a apretar con fuerza la manta. Miras a tu alrededor, y localizas una puerta, al otro lado del pasillo, que da al baño. Vas corriendo y abres el pequeño armario de plástico amarillento que hay junto al espejo, encima del lavabo, y comienzas a hurgar entre los muchos medicamentos que hay dentro. Coges un par de cajitas, y unas gasas, ademas de un pequeño neceser que encuentras junto a la pila. Al volver con todo ello al comedor ves una antigua maquina de coser, una de aquellas singer montadas en una mesa de hierro forjado y con un pedal para ponerlas en movimiento. Dejas las gasas y los fármacos junto al extraño malherido y abres los cajoncitos de la mesa de la singer, cogiendo hilo y un juego de agujas.
Vuelves junto al extraño malherido y comienzas a revisar la herida de nuevo. Por un momento oyes de nuevo la voz que te habla a través del auricular, pero sea lo que sea lo que quiere, ya no es el momento de escuchar. Tienes algo que hacer, y muy poco tiempo para hacerlo. Con la mano llena de sangre dispones las herramientas que vas a necesitar en el suelo, rebuscando algunos últimos detalles dentro de tu bolso, manchando irremediablemente de sangre.
-Please...- dice el extraño malherido, tratando de reunir fuerzas, de mirarte a los ojos.
- Nada de charla ahora. Ya me contaras que demonios esta ocurriendo luego. Si lo hay.
Y comienzas a trabajar, tratando de salvar la vida de un extraño, en un lugar extraño. Y de pronto te das cuenta de que tu vida ya no es tan tranquila como lo era hace menos de una hora. Justo antes de cruzar la mirada con aquel conductor de mirada clara y fría.

Esos cadáveres virtuales


Hoy me he dado cuenta de una cosa en la que mi mente había parado alguna vez, pero nunca se había detenido especialmente. Y es la cantidad de restos mortales que vamos dejando por el camino una vez entramos en el juego de tratar de crear y comunicar mediante Internet  La cantidad de intentos de crear webs y otros medios de expresión que de manera inevitable van cayendo por el camino.

Varias han sido las razones por las que me he puesto a pensar en todo esto. La primera ha sido al visitar la web de las Jornadas sobre asociacionismo en las que participe hace un par de semanas. De cara a informar a publico y como centro de promoción de las mismas, se creo un blog mediante wordpress que durante las semanas antes de las jornadas se uso como portal, y tuvo bastante movimiento. Sin embargo, una vez pasado el evento, los posts se han detenido paulatinamente, si no del todo. Y posiblemente ahí se quede, como testimonio de lo ocurrido, quizás recibiendo un par mas de actualizaciones en el futuro, pero languideciendo y finalmente... no muriendo, porque no esta muerto lo que yace eternamente... ya me entendéis...

También ha ido rondándome el tema cuando hoy, después de meses de no tener tiempo ni ganas de ponerme a ello, he dado carpetazo a los miles, y digo miles, de titulares pendientes de leer en mi cuenta de Google Reader. Seria facil decir que la culpa de tal acumulación es el no tener Internet en casa, pero la cosa ya se había descontrolado un tiempo antes de que me diera de baja del proveedor. Reader es tremendamente útil .. y tentador... y al final te suscribes a mas paginas de las que es humanamente posible leer, y la información te acaba saturando. Pero lo curioso de todo esto es que tras ponerte a hacer limpieza en un servicio online así, tras meses y meses de abandono, te das cuenta de donde ha crecido la hierba de manera descontrolada... y donde solo quedan las sombras de lo que fue. Porque mas de la mitad de las paginas a las que estaba suscrito no habían sido actualizadas en mas de un año. Son restos de cadáveres que no se descomponen, que se mantienen flotando en ese formol virtual que es Internet la mitad del tiempo. Un blog de una buena amiga en el que no escribe desde hace ya 4 años... Unas paginas de freekies roleros que han desaparecido del mapa... Y como esos, decenas de casos, de mayor o menor calibre.

Yo mismo tengo montones de cadáveres así, por todas partes. Mi primer intento de pagina de rol, escrita en HTML a mano sin ayuda de programas, y con mis primeros pinitos de diseño, era una pagina dedicada en exclusiva al Mundo de Tinieblas, con intención de servir como recopilatorio de todas las cosas interesantes que encontrara por la red, o desarrolladas por mi y otros aficionados a los juegos mediante la lista de correo en la que participábamos activamente. Era algo muy sencillo, alojado en Geocities, la capital de los "blogueros" por aquella época, y que si no fuera porque Geocities mordió el polvo y con ella se vinieron abajo todos las webs que alojaba, posiblemente aun estaría por ahí... Demonios, puede que incluso aun haya alguna copia perdida en algún servicio de archivo de Internet o en el cache de google o algo por el estilo. Y no me preguntéis porque lo abandone a su suerte, pues no sabría decíroslo. Deje de jugar, deje de tener acceso a Internet, quien sabe. Era cuando los ordenadores hacían ruidos estridentes cada vez que llamaban al proveedor para conectarse, cuando las copias de seguridad de los materiales se hacían en diskettes de 3 1/2 (no de de 5 1/4, eh... pero casi casi)

Pero seguí creando nuevos lugares para expresarme y durante un tiempo los mantenía, y los mimaba, y me servían como válvula de escape. Puede que hubiera algo entre medias, pero lo siguiente fue A Tumba Abierta, mi blog personal, aprovechando la plataforma de Livejournal. Y durante muchos años lo seguí manteniendo con vida, con mas o menos regularidad. Pero ahí estaba, una constante. Y mientras, otros múltiples servicios que fueron apareciendo, como Flickr, que me duro lo que me duro la primera estancia en Londres, pero que aun puedes encontrar online. Y luego Blogger, y algún que otro nuevo blog solo de juegos, o para coordinar partidas... Y las múltiples encarnaciones de la web de RolenQuart hasta que nos asentamos en la plataforma de Blogger... Y finalmente la creación de Los Otros Planes, este blog, que tengo medio abandonado, pero que pretendo que sea una constante, un lugar al que volver. No un cadáver, pero si una especie de paciente en coma inducido, que de vez en cuando da señales de vida.

Y todo esto no es por justificar que tarde en escribir, sino por reflexionar sobre todos esos cadáveres, esos restos que vamos dejado por el camino, son nuestras huellas, son nuestras mudas de piel que han ido cambiando y rasgándose. Son esos fósiles que dentro de unos años alguien desenterrara y usara para comprendernos.

Es algo que llevo tiempo pensando. No recuerdo de quien es la culpa, posiblemente de Doctorow, el autor de Little Brother, que ya hablo en un articulo en su blog sobre como estaba preparándose para que cuando muriera toda la información que había generado a lo largo de su vida, todo lo que había escrito, no se perdiera y llegara a las manos adecuadas. Una de las cosas de las que hablaba era el que se habían creado empresas que se encargaban de custodiar tus claves hasta el día que murieras, dándoselas luego a aquellos que tu designaras como herederos. Ya no hablamos solo de heredar bienes materiales o dinero, sino de heredar información, conocimientos y una copia etérea de lo que hemos sido a través de lo que hemos escrito y creado, de los rastros de cadáveres virtuales que hemos ido dejando por el camino.

Y todo esto es tremendamente interesante. Revisando todo lo que he escrito y compartido, las fotos que subía a Flickr, las entradas en mis blogs sobre mis aficiones e inquietudes, sobre mis idas y venidas, leyendo esos borradores de correos que nunca envié, o los textos no publicados que guardo, alguien que no me conociera de nada posiblemente llegaría a entender en parte como fui, lo que me gustaba, lo que me volvía loco, lo que me enamoraba.

Es curioso como dejar esos cadáveres por ahí tirados, flotando en la nada, puede ayudar a que sigamos vivos una vez nos unamos a ellos...

Actualizando que es gerundio...

Y tiempo pasado, que ya fue mejor, y peor, y distante... y muchas más cosas...

Joder, como pasa el tiempo cuando te lo pasas bien, ¿eh? Ha pasado mucho tiempo desde la ultima que actualice, mas de lo habitual, y esta tampoco es una entrada como es debido, pero bueno, algo había que hacer para perder la vergüenza ante el calendario de blogger y volver al redil.

Muchas cosas en este ultimo año, y de algunas de ellas quiero hablar tranquilamente. Pero hoy no hay tiempo, y era por volver a tantear esto. Últimamente estoy mas animado con el tumblr y en el facebook, los reinos virtuales de la pereza narrativa, pero sigo teniendo mucho que contar, y esperemos que las ganas superen la pereza. De momento, presento en sociedad aqui, formalmente, mi propio canal de Vimeo, donde he ido colgando cosas mías más personales y ajenas a la producción habitual de Cremant. Y para muestra, una boda...



Series que TIENES que ver

Ultimamente lo hacemos todos. Vemos series como locos, a todas horas, y son el principal tema de conversación. ¿Viste ayer Castle? ¡Peazo final el de Fringe!

Pero luego llega el verano, y se acaban las series y la gente comienza a buscar nuevas cosas que ver, o incluso viejas cosas que ver que no conocían. Hace poco me pidieron alguna recomendación de series, y dándole vueltas al asunto me he comenzado a plantear cuales son las series que realmente se pueden considerar Imprescindibles, aquellas que todos los aficionados deberíamos ver.

Y aquí van, sin mas orden que el que me dicta la memoria.


- Firefly


Todo el mundo debería ver esta serie. Una de los mejores trabajos de Joss Whedon, y el caldo de cultivo de un montón de actores que ahora puedes ver por todas partes, y de muchos guionistas que no paran de trabajar desde entonces. Personajes interesantes y divertidos, historias que enganchan y un universo muy original.

La serie cuenta las aventuras de un grupo de mercenarios que tratan de ganarse la vida en el sistema solar controlado por los planetas mas ricos tras una guerra civil. Con un regusto del salvaje oeste en el espacio, es una maravilla, repleta de humor, acción y algo de drama de fondo.

Por desgracia el canal de television que contrato la serie no supo tratarla como se merecía, pero se ha convertido en una serie de culto y Joss Whedon logro hacer una película para seguir contando un poco mas de las aventuras de Malcom Reynolds y su tripulación.


- Veronica Mars



Otra serie obligada. Las primeras 2 temporadas son impresionantes, aunque la tercera pierde un poco de fuelle por un momento. Veronica Mars es un personaje único, una adolescente con muchisimos recursos, con una visión de la vida muy cinica pero que al cabo del dia sigue siendo alguien tan vulnerable como cualquier otro. Si a ese peazo de personaje le juntas un montón de secundarios de oro, incluido el a ratos odiado Logan, tienes una serie redonda. Novela negra, ambientada en un universo estudiantil, pero sin caer en el ridículo. Y como no, una trama de fondo que se va desarrollando poco a poco y que nos da mas de una sorpresa.


- Battlestar Galactica


Esta serie es mas reciente, pero también es una serie imprescindible. Es bastante mas oscura que las otras dos, y lo pasas mal por casi todos los personajes, y por la situación en la que se encuentra la raza humana. La cagaron al final un poco, pero el viaje merece la pena.

La serie comienza con un par de especiales de hora y media, que se crearon como prueba de fuego de la serie. Tras esto, se aprobó la primera temporada, y ya en el primer episodio puedes ver como van a ir las cosas. Una maravilla.


- Northern Exposure/ Doctor en Alaska


Y ahora nos vamos un par de décadas atrás, a principios de los 90, y a una serie que me marco mucho cuando era un crió, que hizo que me quedara hasta altas horas de la noche para poder ver los episodios que emitían en La 2 a horas cada vez mas raras.

Mucho antes de llegar al insituto, Northern Exposure, o Doctor en Alaska, me enseño sobre la filosofía, sobre la dificultad de la convivencia, sobre la curiosidad, sobre el surrealismo y sobre la naturaleza humana. Yo quería ser como Chris de la radio KOso, alguien que todo lo que sabe lo ha aprendido por si mismo, y que ve las cosas con una calma y sabiduría que por fuerza no deben ser fáciles de conseguir.

Una serie que fue mágica, y que siempre sera un clásico.


- West Wing/ Ala Oeste de la Casa Blanca


Aaron Sorkin es un monstruo sin igual, y la principal prueba de ello, pero no la única, es esta serie. Durante 4 años escribió todos y cada uno de los episodios de la serie, con unos diálogos impresionantes e imparables. Es una serie que te exige atención, que te absorbe y no te suelta.

Sorkin nos presenta una Casa Blanca llena de la clase de gente que a el le gustaría que estuviera allí, pero además consigue contarlo de una manera que nos hace entender muchas de las mentalidades americanas, y sin pintar a unos o a otros como los malos de la película, sino como gente con ideales distintos y enfoques distintos.

Tras una temporada fuera de circulación por un problema de adiccion a las drogas, volvio a la carga con Studio 60, una serie basada en la vida del equipo de un programa de humor de actualidad, que aunque no tuvo tanta suerte con el publico y no paso de la primera temporada, me parece que es una pequeña obra maestra, donde además exorcizo algunos de sus demonios personales. Luego volvió a la pantalla grande con pelis como La Guerra de Charlie Wilson y la impresionante La Red Social. Pero ya han anunciado un nuevo proyecto en television, veremos que nueva sorpresa nos aguarda.

Y porque no puedo evitarlo, aquí tenéis otro vídeo que deja claro porque debéis ver esta serie.





- Babylon 5


Serie de ciencia-ficción también con unos años a sus espaldas, y que ya entonces tenia pocos medios como para hacer muchas maravillas en el aspecto visual, pero cuyos guiones eran espectaculares. La serie se desarrolla a lo largo de temporadas, cada una de ellas narrando un año en la existencia de la estación espacial Babylon 5, un punto de encuentro para los enviados diplomaticos de varias razas galácticas, en una misión para evitar nuevos conflictos bélicos. Si a eso le sumamos la reaparición de una antigua amenaza y con ella el resurgimiento de un conflicto tan antiguo como la misma creación, tenemos una serie que mezcla intriga política, acción, y épica todo en un mismo lote.

Una de las mejores aspectos es lo bien planificada que esta la serie gracias a su creador. J.M Straczsinsky, un escritor de gran talento que desarrollo la trama de toda la serie antes incluso de comenzar a grabar el primer episodio.

- Star Trek: Deep Space 9


Muy bien, Star Trek es algo que suena muy a freeky, y que alguien mas "Normal" no puede disfrutar. Sin embargo, esta serie es probablemente lo mejor que haya salido del universo Star Trek, y quizás lo más maduro.

La verdad es que tiene muchas cosas básicas en común con Babylon 5, como estar situada en una Estación espacial, y basarse mucho mas en personajes y en intrigas políticas que en acción sin mas. Pero a diferencia de otras series de Star Trek, aquí los personajes se nos hacen mas reales, menos cartón-piedra eternamente perfectos, sino imperfectos, pintados en tonos de gris. Es una serie que dejo de lado el formato de trama episódica y maniquea por una historia mas larga, con un trasfondo lleno de grises y sombras.

El principal responsable de esta serie, Ronald D. Moore, paso tras acabar con ella a realizar su propia serie de ciencia ficción... Battlestar Galactica, donde termino de desarrollar el estilo que comenzo en Star Trek DS9.

- Alias


Serie de espionaje que mezcla agentes dobles, relaciones familiares tormentosas, y un misterioso inventor del Renacimiento cuyos descubrimientos pueden cambiar el mundo como lo conocemos. La serie es frenética, practicamente todos los episodios terminando en un cliffhanger a cada cual mas sorprendente. Además, consiguieron algo poco común, que es reinventarse regularmente, cambiando el status quo de manera regular y creando con ello giros nuevos.

En este caso es J.J. Abrams el que esta detrás de esta serie, que realizo antes de empezar con Perdidos unos años después.


A estas alturas os habréis dado cuenta ya de que el denominador común en muchas de estas series es que tienen a un gran guionista o creador tras ellas, alguien que consigue darle una visión única y especial a la historia y a los personajes... Joss Whedon en Firefly, David Chase en Doctor en Alaska (años después nos salio con Los Soprano), Ronald D. Moore en Galactica y DS9, J.J. Abrams en Alias...

Y posiblemente sea porque muchas de las series actuales triunfan tanto. Hemos pasado de un formato cerrado y casi industrial a una mayor libertad creativa a los creadores de las series, a un mayor control y a un enfoque en el que la visión particular del creador prima sobre otros conceptos.

Y además, esto nos da un baremo a la hora de buscar nuevos vicios. Siempre podemos recurrir a ese creativo conocido...

La aventura Rumana

Aquí estoy, en un poblado en algún lugar de Rumanía, sin saber muy bien cual es su autentico nombre mas allá del galimatías que aun no consigo descifrar.

A mi lado, Ramona, que es de lo mas cariñosa mal que me pese, abalanzandose sobre mi continuamente, queriéndose sentarse en mi regazo. Es guapa. O guapo, la verdad es que aun no las tengo todas conmigo. Pero no es mi tipo. Y la alergia no ayuda. Ni que me saque las garras cada vez que intento bajarla al suelo. Pero se ha unido al grupo y ha enamorado a las portuguesas. Tomad nota, nada como un gato para que una portuguesa se ponga tierna. Con el gato, eso si.

Pues eso, que aquí estamos, en medio de no se sabe bien donde, escribiendo mientras todos los demás duermen. Menos Leo, que seguramente seguirá poniéndose al día tras su desconexión de la red. (Yo lo haré tras acabar esto, no os creáis. Menuda pareja estamos hechos). Y escribo porque me prometí hacerlo.

No se porque ocurre, pero mi cabeza funciona mejor, o mas centrada, cuando estoy fuera del país. Aunque sea por poco tiempo. Romper con la rutina y crearme una nueva es algo que me ayuda a encontrar las palabras. Y ahora he roto con la rutina de mala manera.

Hace una semanas, cuando aun no habia empezado el infernal Julio, cuando Rocky Horror Quart Show parecía que acabaría convirtiéndose en una fantasía irrealizable, cuando RolEnQuart no era mas que otro cumulo de buenas intenciones que acababan en sprint desesperado, un amigo apareció con una oferta difícil de rechazar, participar en un encuentro juvenil a nivel europeo. En Rumania. Dos semanas... Espera, que me lo pienso un rato...

Y así llegamos al ahora, a este pequeño minigolf en la terraza, a Ramona poniéndome ojitos tiernos, con ganas de un cariño que no puedo darle. Mas quisiera, Ramona, cogerte y hacerte mimos. No eres la primera gata en mi vida, eso ya te lo digo, pero me temo que lo nuestro no es posible. Que luego se me ponen los ojos como platos, pero de los rojos de vajilla guay que sacas cuando vienen las visitas. Y se hinchan, como los boles para las papas de esas mismas vajillas fashion. Y uno lo pasa mal, la verdad.

¿Veis lo que os decía? Las palabras salen solas, y da gusto escribirlas. Y mira que ayer tenia en la cabeza una historia romántica de las que hacen subir la nota, y la banda sonora hacer hervir la sangre. Es lo que tiene que Leo me lleve a sitios bonitos, que me pongo romántico. Lo malo es que también me puse un poco borracho. Y un poco cansado, por aquello de dormir 2 tristes horas en un autobús de esos que flotan solitos en el aire, con asientos infernales, planos y esdrújulos, de los jodidos que no te dejan dormir así te vaya la vida. O el recuperarla tras 4 días de un no parar de agarrate. Pero vamos, que divago, y que la historia tan romántica que iba a romper corazones y despertar emociones se quedo en un comentario rápido en Facebook, y en otra flotante idea en medio de la maraña de ideas inconexas que a veces se unen de la manera mas indecente y bastarda, dando luz a historias que, como no, me quitaran de nuevo el sueño...

Rocky Horror Quart Show

Bueno, pues ya esta en marcha. Después de un par de meses de ir conspirando y viendo como podíamos encarar la organización de un evento así, hoy hemos lanzado por fin la campaña de Rocky Horror, con nuestra primera incursión en el mundo del crowdfunding.

A lo largo de los proximos 40 días trataremos de lograr alcanzar la meta presupuestaria que nos hemos puesto, lo suficiente para poder cubrir todos los gastos que acarrea un evento de este estilo. Desde pagar los derechos de proyección a alquiler de mobiliario, equipo de proyección, disfraces y material de ambientación.

Este fin de semana subiremos un primer vídeo, de los 3 o 4 que tenemos pensado grabar a lo largo del mes, así como fotos de las localizaciones y alguna cosilla mas que estamos preparando.

La clave es participar. Si vas a venir al evento, puedes asegurarte ya tu entrada y de paso ayudarnos a echar para adelante el evento. Cuanta mas gente participe, mas posibilidades hay de que esto salga para adelante sin problemas.

Si aportas 5€, ya tienes asegurada tu entrada, exclusiva y enviada por correo ordinario a tu casa.

Si aportas 10€, además de la entrada, se te dará al llegar al evento una bolsita con los materiales necesarios para participar activamente durante la película.

Con 20€, además de lo anterior, también tendréis un bocata y 3 consumiciones durante la fiesta, antes, durante y después de la peli.

Por ultimo, una mas divertida, especialmente para aquellos que nos echan un cable, el pack de 60€. No solo nos estarás ayudando a que podamos realizar el evento, además participaras activamente. Te disfrazaremos y maquillaremos como Frank N. Furter, y nos echaras un cable para presentar el evento in situ. ¡Seras el alma de la fiesta!

Así que ya sabéis. Meteros en la pagina de Verkami. Hacer vuestra donación. Y luego, compartid la pagina con vuestros contactos, amigos, familiares, apañeros del Twitter. Ayudadnos a lograr sacar esto adelante.

Llevamos años queriendo montar una fiesta como esta. ¡Venid a celebrarla con nosotros!

Libro de Apuntamientos

Y otra red social en la que caigo... más o menos...

Tengo varios amigos que usan bastante regularmente Tumblr, pero a mi no me terminaba de convencer. Tenia la sensación que era un sitio que se usaba principalmente para ir pasando fotos interesantes, y no me interesaba lo suficiente como para darle un tiento.

¿La razón del cambio? Pues tiene mucho que ver con el libro que me estoy leyendo ultima mente, "Where Good ideas come from? De Steven Johnson. Entre las muchas cosas interesantes de las que se habla en el libro había algo que me llamo la atención. A propósito de Darwin, el autor comenta el auge que tuvo en su época el concepto de los "Commonplace Books" o Libros de Apuntamientos, que es la traducción mas aproximada que he encontrado. Eran diarios en los que científicos, autores y personas creativas de todo tipo apuntaban todas las ideas que se les pasaban por la cabeza, así como extractos de obras que les impresionaban de algún modo, o anécdotas y curiosidades. Estos libros eran leídos y releídos, organizados de manera que podían ser consultados rápidamente cuando fuera necesario.

Es un concepto que me resultaba interesante, ahora solo me faltaba encontrar la plataforma para llevarlo a cabo. El autor sugiere un programa llamado DEVONThinks que se dedica a recopilar toda esa información e ideas, a la que aplica un formato de búsqueda especial. Si tratas de buscar algo entre toda la información que has ido recopilando, puedes acabar encontrando cosas con una relación muy tangencial, pero que pueden llevarte a descubrimientos de lo mas interesantes. El problema de ese programa es el de siempre. Es caro, y no esta el horno para bollos.

Así que tocaba encontrar una alternativa.

Una de las cosas que me gusta de Facebook es la posibilidad de publicar enlaces a cosas que considero de interés, pero la funcionalidad de tal opción se limita a compartir algo. Si después quiero recuperarlo, es un horror encontrarlo de nuevo, y corres el riesgo de que el recurso ni siquiera este ya disponible.

Delicious tiene un problema parecido. Aunque es muy útil para almacenar enlaces y compartirlos, básicamente es una versión de la herramienta de Favoritos de los navegadores. NO almacena el contenido, solo donde puedo encontrarlo.

De alguna forma acabe pegándole un ojo a Tumblr, y me dio la sensación de que era lo mas aproximado que podía encontrar a lo que estaba buscando. Aunque da la impresión de que la gente lo usa solo para fotos, las múltiples opciones que ofrece se ajustan bastante bien a mis intenciones.

Y ahí lo tenéis.

La idea es recopilar citas, pasajes de libros, y artículos de todo tipo, que por una razón u otra encuentre interesantes o útiles y posiblemente relacionados principalmente con el cine, la narración y la literatura, aunque en ocasiones la relación no resulte aparente.

Un pequeño repositorio de ideas y conceptos que puedan de algún modo ser útiles... quizás no a corto plazo, pero algún día.

Espacios Creativos

Ahora mismo estoy combinando dos lecturas bien diferentes. Por un lado, Wise Man's Fears de Patrick Rothfuss, un libraco de ficción que no me puedo llevar a todos lados, y el que nos ocupa, mas manejable, donde se analiza los diversos procesos por los que las ideas surgen. Aunque en momentos se puede hacer algo engorroso, estoy disfrutando de la lectura enormemente, y este pasaje en especial me ha parecido de lo mas interesante, así que he decidido compartirlo por aquí.

Dunbar's generative conference room meetings remind us that the physical architecture of our work environments can have a transformative effect on the quality of our ideas. The quickest way to freeze a liquid network is to stuff people into private offices behind closed doors, which is one reason so many Web-era companies have designed their work environmerits around common spaces where casual mingling and interdepartmental chatter happens without any formal planning. (In a New Yorker essay, Malcolm Gladwell wonderfully described this trend as the West Village-ification of the corporate office.) The idea, of course, is to strike the right balance between order and chaos. Inspired by the early hype about telecommuting, the advertising agency TBWA/Chiat/Day experimented with a "nonterritorial" office where desks and cubicles were jettisoned, along with the private offices: employees had no fixed location in the office and were encouraged to cluster in new, ad hoc configurations with their colleagues depending on that day's projects. By all accounts, it was a colossal failure, precisely because it traded excessive order for excessive chaos.


Slightly less ambitious open-office plans have grown increasingly unfashionable in recent years, for one compelling reason: people don't like to work in them. To work in an open office is to work exclusively in public, which turns out to have just as many drawbacks as working entirely in your private lab. A better model might be MIT's legendary Building 20, the temporary structure built during World Wár II that somehow managed to last fifty-five years, in part because it had an extraordinary track record for cultivatng both breakthrough ideas and organizations like Noam Chomsky's linguistics department, Bose Acoustics, and the Digital Equipment Corporation. As MIT wrote in a press release commemorating the building's remarkable history: "Not assigned to any one school, department, or center, it seems to always have had space for the beginning project, the graduate student's experiment, the interdisciplinary research center."


The magic of Building 20, powerfully eulogized ni Stewart Brand's How Buildings Learn, lay in the balance the environment struck between order and chaos. There were walls and doors and offices, as in most academic buildings. But the structure's temporary origins —it was originally built with the expectation that it would be torn down alter five years- meant that those structures could be reconfigured with little bureaucratic fuss, as new ideas created new purposes for the space.


Because they are fixed physicail structures, most offices have a natural tendency to disrupt liquid networks of information. They themselves are, quite literally, made out of solids, and they often map out the conceptual solid of a formal org chart, with its neatly defined departments and hierarchies. Building 20 resisted those calcifying forces for a simple reason: it was built on the cheap, which meant its residents had no qualms about tearing down a wall punching a hole in the ceiling to adapt the space to a new idea. But architects and interior designers are learning how to build work environments that facilitate liquid networks in more permanent structures.


In Novrrnber of 2007, Microsoft opened the doors to the new Redmond, Washington—based headquarters of its research division: Building 99. Created by a Microsoft designer named Martha Clarkson after deep collaboration with the tinkerers and multidisciplinarians of the research division, Building 99 was created from the ground up to be reinvented by the unpredictable flow of collaboration and inspiration. Al the office spaces are modular, with walls that can be easily reconfigured to match the needs of the employees. Larger "situation rooms" house groups working on high-priority projects, with a mix of private workstations, conference tables, and sofas. Most walls are write-on/wipe-off, so if inspiration hits on the way to the restroom, you can quickly sketch out an idea for your colleagues to see. The traditional kitchenette with a coffeepot and refrigerator is replaced by open "mixer stations" where employees gather to share ideas or gossip. In a sense, Clarkson built the watercoolers first, and then designed an office building around them.


Two decades ago, the psychologist Mihaly Csikszentmihalyi proposed the concept of "flow" to describe the internal state of energized focus that characterizes the min at its most prodnctive. It's a lovely metaphor, precisely because it suggests the essential fluidity that good ideas so often need. Flow is not the singular intensity of focusing "like a laser," as we often say. And it is not the miraculous illumination of a sudden brainstorm. Rather, it is more the feeling of drifting along a stream, being carried in a clear direction, but still tossed in surprising ways by the eddies and whirls of moving water.


But standing in the atrium of Building 99, it's impossible not to think that this space was designed to conjure up a different kind of flow: the collective flow of energized minds forming liqnid networks in their mixing spaces and situation rooms. Building 99 -like Building 20 before it— is a space that sees information spillover as feature, not a flaw. It is designed to leak. In this, it shares some core values with the liquid networks of dense cities. No, a closed oflice at one of the world's richest corporations will never have the open-ended collisions and vitality that a city sidewaik has. But those are extreme points on a continuum. What is important in a structnre lie Building 99 is what it has learned about flow from those urban environments, and from temporary structures like Building 20. A corporate office building will never re-create fourteenth-century Genoa, or even twentieth-century Greenwich Village. But office design is moving in that direction, away from the crystal palaces of Organization Man, with their corner offices and anonymous cubicles. And with that increased fluidity —all those new ideas jostling against each other, in rooms expanding and contracting to meet their needs— it's not hard to imagine the space generating a reliable Flow of innovation in the years to come. Exploring the adjacent possible can be as simple as opening a door. But sometimes you need to move a wall.




--- Extracto del libro "Where Good Ideas Come From: The Natural History of Innovation" de Steven Johnson.

Un Centro de Inspiración

Durante este año el proyecto de Cremant Muses ha despegado finalmente, y poco a poco se esta formando un grupo realmente genial de gente con amor por el audiovisual y con muchas ganas de hacer cosas.

Ayer se inauguraba oficialmente el local del nuevo Espai de Creació Jove, donde en los próximos meses nosotros junto a otras asociaciones y proyectos relacionados comenzaremos a trabajar para llevar adelante todas esas ideas, locas o no, que puedan surgir de juntar a tanta gente con talento y entusiasmo en un mismo lugar.

La clave para ser innovadores, para crear, para desarrollar nuevas ideas es no hacerlo solo, es estar rodeado de personas que te inspiren. Ahora mismo yo me siento así, rodeado de amigos que comparten una idea y unos sueños. Que me inspiran día a día, que me enseñan a cada paso, y que hacen que el trabajo que invertimos en cada uno de nuestros proyectos merezca la pena.

Y esto es solo el principio...

La curiosidad como fuerza motriz...

Hace tiempo que no pongo ningun video de las TEDTalks, pero este de James Cameron me parece lo bastante interesante como para compartirlo por aqui.

Un cuento en Entredicho: Prologo

Lo que sigue es el principio de la continuación de "Un Cuento en Peligro". Es algo que escribí hace mas de un año´, y que posiblemente sufra cambios cuando me ponga a ello de nuevo. Pero creo que es interesante. Escribiendo esto me di cuenta de que el segundo libro iba a ser mas extenso que el primero, y decidí revisar el primer libro antes de ponerme con el segundo. Arreglar tanto los posibles fallos como el estilo, y que el conjunto resultara mas fuerte.

Es un proyecto que aprecio mucho, y una de esas cosas que se que voy a continuar, aunque me tome mi tiempo.


UN CUENTO EN ENTREDICHO
Prologo:
El Amor de Una Extraña Dama



Aquel habría de ser su hogar hasta que la muerte lo reclamase. El mismo había transportado las piedras, recogidas aquí y allá, encontradas ocultas en los recovecos mas oscuros y escondidos de las montañas que les rodeaban. Había talado arboles plantados cuando sus abuelos apenas si habían nacido, y cortado la madera dándole forma de vigas, alféizares, muebles y utensilios del hogar. Todo lo necesario para poder vivir en paz y tranquilidad. Todo en aquella casa hablaba de tesón, de persistencia, y a su modo de ver, de amor.



Porque todo lo había hecho por su familia. Aquel debía ser su refugio, su pequeño rincón seguro, alejado del mundo, a resguardo de miradas indiscretas y acusadoras, de rumores y prejuicios. Lejos del resto de habitantes de aquella isla. Nunca se había sentido a gusto rodeado de tanta gente. Siempre se sentía observado, y tenia la sensación de que la gente hablaba a sus espaldas. Deseaba intimidad, poder disfrutar con su familia, alejados de todos aquellos paletos.



Cuando logro encontrar aquel pequeño valle, sintió que por fin había hallado el lugar donde criar a sus hijos. Pero pronto la noticia se propago en el pueblo. La gente empezó a hablar de nuevo a sus espaldas, con mas descaro todavía que antes. Hubo incluso quienes se atrevieron a visitarle, a tratar de disuadirle, enarbolando la bandera de amigos preocupados por el y su familia. Decían que el lugar estaba encantado, que la Vieja Raza no le acogería con agrado en su reino. Sandeces.



Pero eran locuras que podían servirle a sus propósitos. Estaba cansado de los cotilleos incesantes de las viejas, de la vida en un lugar tan cerrad, tan publico, de que cada decisión tomada fuera juzgada por todo el mundo. Aquel pequeño valle, y su leyenda, le protegería de miradas y de oídos indiscretos. Si, la decisión de construir allí la casa atraería los peores rumores, quejas y criticas que se hubieran oído jamas en aquella isla. Pero al menos no estaría allí para oírlas. La gente no se acercaría a decirle lo errado de su actitud. No vendrían a darle consejos amistosos.



El valle les mantendría alejados, y podría vivir en paz, junto a su esposa y sus hijos. Nada podría perturbarles allí…









La tierra de aquella isla tenia una cualidad especial. La mezcla que tenia la hacia propicia para muchos usos, y uno de los mas habituales era la fabricación de pequeños ladrillos de barro que una vez secos, se podían despiezar para lanzar al fuego. Al contacto con el fuego emitían un olor que inundaba la casa, suave y cálido, y que se decía que protegía el hogar de los espíritus. Cuando se instalo por primera vez en el valle, había cortado varios de aquellos ladrillos, dejándolos secar durante el día, dispuesto a seguir aquella vieja tradición. Era consciente de que los habitantes del pueblo hubieran considerado aquello una falta de respeto a la Vieja Raza, pero no sentía gran preocupación por aquellas cosas.



El día que considero que los primeros ladrillos estarían en las condiciones adecuadas se acerco a la zanja donde los había puesto al sol. Al llegar, se encontró con una Dama de gran belleza, con un hermoso traje de seda verde, bordado en oro. El traje, aunque de corte sencillo, parecía propio de una princesa. Aquella Dama parecía estar esperándolo, de pie, irradiando tranquilidad, junto a los ladrillos de barro.



-Buenos días



La Dama lo miro por un momento, sonriendo. Después se acerco lentamente, rodeándolo. Parecía como si el tiempo se hubiera detenido, y no hubiera en el mundo mas movimiento que el de aquella hermosa mujer. La mujer le contemplo detenidamente, analizando cada detalle hasta detenerse de nuevo ante el, su rostro a solo unos centímetros.



-Buenos días – susurro ella al fin.- Veo que os habéis establecido con buena fortuna en este valle. Me agrada vuestra presencia.



-Es un lugar tranquilo para vivir, y eso es todo lo que busco. ¿Acaso vivís en las cercanías?



La mujer miro tras de si, en dirección al risco montañoso que coronaba la colina central del valle. Cuando volvió a mirarle, hubiera jurado que había un cierto fuego en sus ojos, una imagen de un castillo antiguo reflejada en sus pupilas.



-Podría decirse que así es. Es un lugar tranquilo, es cierto, y sois bienvenido a el. Os he visto construir vuestra morada, colocar las piedras, dar forma a la madera. Me habéis dejado ciertamente… interesada.



-Lamento decir que es la primera vez que os veo.



Para su sorpresa, la mujer se acerco aun mas a el, dispuesta a susurrarle al oído. Sintió el roce de su vestido de seda en el pecho, el olor a naturaleza de su pelo, la caricia de sus labios en la mejilla. Las piernas apenas si lograron mantenerle en pie ante la sensación de vértigo que le invadió.



-¿Deseáis verme de nuevo?



Cerro los ojos, sintiendo como su corazón se aceleraba. En aquel momento no deseaba otra cosa que acariciar el cuello de la Dama, sentir el roce de su pelo en los dedos, volver a notar los labios tan cercanos…



-Si…



Y cuando volvió a abrir los ojos, la Dama había desaparecido, como si solo hubiera sido un sueño.











Al acercase a la casa, pudo percibir el fuerte olor de la comida que su esposa había preparado para la familia. Aún sentía la presencia de aquella Dama cerca, pero con cada paso que daba hacia su nuevo hogar, la notaba mas y mas distante. Era como lograr salir de la niebla del camino al llegar a un lugar civilizado, lleno de luz y vida, dejando atrás el enigma de lo desconocido.



Un golpe súbito en las rodillas lo saco de su embelesamiento, y al mirar se encontró con la mirada de su hijo menor, el mas pequeño de los tres diablillos que le alegraban los días, y cuyas travesuras le quitaban a veces el sueño.



-¡Tengo hambre, padre! ¿Por qué has tardado tanto? No me dejan empezar sin ti.



El hombre lo cogió en brazos, sonriendo, y avanzo hacia la casa. Cualquier rastro de aquel extraño encuentro se había desvanecido, y volvía a estar en su hogar.



-Por mucha hambre que tengas, debes esperar a que llegue. Todos debemos estar a la mesa, y dar gracia por los alimentos.



-Tengo hambre…



Sacudiendo el pelo del niño mientras lo dejaba de nuevo en el suelo, entraron en la casa, aquella casa que había construido con sus propias manos. Su esposa estaba ante la mesa, terminando de colocar los platos, con un cazol humeante de estofado colocado en el centro de la mesa. Se sento en su sitio, presidiendo la mesa, y los niños acudieron todos a sus asientos, el menor relamiendose ante la perspectiva de la comida.



Cerro lo ojos y dio gracia.









Aquella noche se presento fría, y todos se sentaron ante el fuego antes de ir a acostarse. El hombre miro las llamaradas, siseando ante el, un baile que le encandilaba. Creía oír susurros, pequeños secretos que le eran confiados en la intimidad de su hogar. Se sentía a salvo tras esos muros. Lo había logrado, estaba en paz, lejos de rumores, cuchicheos y miradas indiscretas. Tenia a sus hijos junto a el, siempre jugando y riendo. Tenia a su esposa a su lado, fuerte y bondadosa, que le había apoyado en los momentos más inciertos de sus vidas.



Aquella noche dormiría tranquilo. No encestaría el pequeño ladrillo de barro para hacer que su casa destilara alegría.











Varios días después el hombre salio a pasear, sin saber muy bien hacia donde. Hacia un día hermoso, y quería respirar el aire de libertad que adoraba de aquel paraje. Sin saber muy bien como, de pronto se dio cuenta de que había subido hasta lo alto del risco de piedra que había en el centro del valle. Sentía que desde allí podía ver todo lo que le rodeaba, toda la naturaleza, toda esa libertad. El único rastro de civilización era la columna de humo que se alzaba desde su propia casa. No podía ver su hogar, pero estaba allí y de algún modo, por un momento, se sintió ofendido. Como si la mera presencia de su casa, de ese hogar que el mismo había construido fuera ofensiva. Deseaba ser uno con la naturaleza, en aquel lugar se sentía en paz. Y el olor. El olor en aquella montaña le era tan familiar.



-Es una hermosa vista, ¿verdad?



Se giro bruscamente, sorprendido por la presencia repentina de aquella extraña Dama allí, aparecida a su lado de la nada. Sin embargo la sorpresa duro poco. De pronto recordó donde había percibido aquel olor. Era la esencia de su presencia. Debería haberse dado cuenta antes pero había apartado de su mente aquel primer encuentro, por alguna razón que no lograba recordar. Era obvio que ella ya estaba en la colina cuando el llego, pero había subido tan ensimismado que no se había dado cuenta de ello. Apenas pudo balbucear un saludo, avergonzado.



-Disculpadme, no os había visto.



Ella sonrió, y esa sonrisa hizo desvanecer toda incertidumbre.



-A veces subo aquí arriba, a contemplar lo hermoso de este reino. Me gusta estar aquí. Me siento segura. Me siento en casa.



-Es un hermoso lugar al que llamar hogar. Es por ello que vine aquí a vivir.



La Dama giro sobre si misma y comenzó a andar por el risco, que descendía había abajo un par de metros antes de subir de nuevo, formando un pequeño pico reducido, casi como si fuera el estrecho torreón de un castillo. El hombre la siguió, pero se quedo en la parte mas baja, observandola. Era como si una reina observara sus dominios. Su porte resultaba majestuoso. El hombre sintió que su corazón latía fuertemente, como nunca antes lo había hecho. Si en ese momento aquella Dama hubiera pedido su vida, su propia alma, el se la hubiera ofrecido sin dudarlo.



-Es un hermoso lugar, si, pero pronto se volverá un lugar solitario.



-¿Por qué razón?



-Mi… familia, llamemosla así… desea volver a su tierra Natal. Somos parte de esta tierra, de estas islas, pero se avecinan malos tiempos, y pronto no tendremos muchos sitios donde ir. Pronto quedaremos atrapados si no nos vamos ahora.





-Y vos, ¿deseáis iros?



La Dama le miro, una mirada cansada, triste. Lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y, avergonzada, se giro, dándole la espalda, tratando de que no viera su dolor. El hombre subió la pequeña pendiente y se acerco a ella, cogiéndola por los brazos, tratando de ofrecerle algún tipo de consuelo. Ella se volvió y dejo que la rodeara con sus brazos, llorando en su hombro.



-¿Vos deseáis que me vaya?



El hombre le dio un leve beso en la mejilla, y luego alzo su rostro, haciendo que le mirara a los ojos.



-Desearía que os quedarais. Desearía poder besaros, y protegeros tanto tiempo como fuera posible. Desearía estar siempre a vuestro lado, y que nunca dejarais el mio.



Cuando sus labios se rozaron por primera vez, el mundo entero reflejo la plenitud de aquel beso. Las nubes se aceleraron, dejando una leve estela a su paso. El sol brillo con fuerza antes de esconderse en el horizonte, para ser sustituido por una luna que fue menguando con cada aparición. Los prados crecieron, los arboles dieron fruto y perdieron las hojas, solo para verlas crecer de nuevo. El mundo se movió a su alrededor mientras los dos amantes se besaban.Y por un momento ambos fueron felices.



Pero en pocas ocasiones un sentimiento así dura mucho entre la Vieja Raza.











No recordaba cuanto tiempo llevaba en aquel lugar, ni como había llegado hasta allí, pero aquel castillo era su nuevo hogar. Pasaba el día junto a su amada, bailando a veces, otras paseando por el valle, otras aprendiendo el arte de las armas. Tras las copiosas cenas, compuestas por todo tipo de manjares que jamas había siquiera oído mentar, ambos se sentaban en una gran sala en el corazón del castillo, repleta de grandes tapices y murales de todo tipo, y en cuyo centro se alzaba una gran hoguera que ardía continuamente, mas no generaba ningún tipo de humo. El calor que desprendía aquel fuego parecía propagarse por todo el castillo, manteniéndolo cálido y comfortable, no importaba la distancia a la que se encontraran de la sala. Allí se sentaban juntos, recogidos uno junto al otro, mientras el leía en voz alta uno de los múltiples libros de la biblioteca del castillo, cuya narración la Dama acogía con una sonrisa. Era una existencia idílica, y aquel hombre se sintió feliz durante un tiempo, hasta que las extrañas cosas que presenciaba, y a las que no daba importancia, comenzaron a hacer poso en su consciencia, en la parte mas oculta de su ser, y a arremeter contra aquella tranquilidad como un ariete formado por las dudas.



Eran muchas las cosas extrañas, pequeños detalles, que iban germinando la sombra de la incertidumbre. El maestro de armas era una de las principales. La Dama había insistido en que dada su nueva posición, debía dominar el arte de las armas y el combate, y había encargado al maestro de armas que le inculcara todos sus conocimientos. Todas las tardes ambos entrenaban en el patio principal del castillo, y todas las tardes el hombre sufría una terrible derrota tras otra a cargo de aquel ser. Su nombre era Den, y era una criatura que dificilmente se podía calificar de humana. Su rostro y torso eran básicamente humanos, pero de cintura para abajo tenia el cuerpo de un caballo de batalla, un destrero grande y fiero. Den manejaba las armas con un don innato, como si fueran parte de si mismo. La lanza, la espada y el escudo no tenían secretos para el, y era capaz de ensartar un halcón con su flecha a gran distancia y sin apenas concentrarse.



El hombre al principio no se dio cuenta de su extraño aspecto, pero cuanto mas tiempo pasaba en el castillo, mas extraño parecía todo. No solo Den, sino todo alrededor. Sin embargo, el amor que sentía por la Dama hacia que tales dudas quedaran en segundo plano. Hasta el día en que llego la ultima Caravana.









Aquella tarde los dos amantes habían salido a pasear por el valle juntos, y aunque por lo general aquel tipo de actividades solía alegrar a la Dama, aquella tarde se encontraba realmente alicaída. Se detuvieron junto a un gran árbol y se dispusieron a comer algo, mientras el intentaba hallar un modo de animarla. Se dispuso a coger uno de los libros que había traído con el propósito de leerle algún pasaje especialmente hermoso que elevara su animo cuando un gruñido sordo comenzó a sonar tras ellos. El hombre se giro y se encontró de frente con un gran lobo dispuesto a lanzarse sobre ellos. El se levanto lentamente, sin apartar la mirada de los ojos de la bestia, y comenzó a moverse a su alrededor, alejándolo de su Dama, cuyo desanimo se había tornado en emocionada expectación. El hombre saco su espada tan rápido como pudo, ante lo cual el lobo se abalanzo sobre el. Nunca antes había luchado contra ninguna criatura, y solo había usado su espada en los entrenamientos, cuando se enfrentaba a Den para comprobar si lograba dominar las lecciones recibidas. Sin embargo, demostró ser ágil al esquivar la primera arremetida del lobo echándose a un lado, y rápido al aprovechar ese movimiento para seguirlo con un golpe certero con el filo de la espada en el cuello del animal. Sin embargo el corte no fue limpio y el animal aun vivía, aunque totalmente indefenso y desangrándose con velocidad.



El hombre miro a los ojos a aquella criatura, y sintió una punzada de culpa, que se le quedo clavada como una astilla en el animo. Alzo la espada y termino lo que había iniciado, liberando del sufrimiento a la pobre bestia. Después, con la hoja de la espada aun empapada en sangre, la enfundo en el cinto y volvió hacia su Dama, que había contemplado el suceso con admiración.



-Eres valiente y fuerte, querido. Me alegro tanto de tenerte a mi lado. Necesitare tu fuerza en los tiempos que se avecinan.